Elizabeth arribó a sus 9 años y con ello nos tocó crecer un poco más a todos. Comprender que está transitando una etapa en la que sigue siendo una niña, pero ya con otro carácter, más autonomía y capacidad de decisión. Una edad hermosa, porque aun quiere tener juguetes, muchos juguetes, pero también amigos, y decidir qué vestir, qué ver en la tv, cuándo y a qué lugar salir, si es que quiere salir. Y a sus padres nos ha tocado la tarea de crecer con ella. De aceptar que ya no es una bebe, aunque siempre lo será ante nuestros ojos, entender que es una niña grande, como ella lo afirma cada día. El noveno cumpleaños de Elizabeth vino lleno de cambios, o quizás fue la continuidad de un cambio iniciado hace un poco más de nueve meses cuando decidimos dar nuestro salto de fe y salir de Venezuela para propiciarle a nuestra hija un bien mayor. Cambiamos de país, de casa, de costumbres. Dejamos nuestras seguridades para empezar de cero y salimos de la zona de confort que tambié...